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Santuario romano femenino en Valencia revela 120 inscripciones latinas

Descubrimiento sin precedentes en Cova Dones de Valencia: 120 inscripciones latinas de un santuario romano dedicado a mujeres, único en todo el Imperio. Hallazg...

Santuario romano femenino en Valencia revela 120 inscripciones latinas
Imagen: xataka.com. Uso informativo; los derechos pertenecen a su titular.

Un yacimiento arqueológico que reescribe la historia romana

En los últimos años, el santuario romano femenino ubicado en Cova Dones, una extensa gruta situada en el municipio de Millares en Valencia, se ha convertido en uno de los descubrimientos arqueológicos más relevantes de la península ibérica. Lo que inicialmente parecía ser una simple caverna de montaña ha demostrado ser un tesoro invaluable que permite a los investigadores comprender mejor la vida religiosa de las mujeres durante el período imperial romano. Con cada nueva campaña de excavación, este santuario romano femenino revela información que transforma nuestra comprensión de la antigüedad clásica.

Los especialistas han trabajado sistemáticamente durante varios años para desentrañar los secretos guardados en las paredes de esta cueva milenaria. Las expediciones arqueológicas han documentado hallazgos que van desde arte rupestre paleolítico hasta vestigios romanos, pero ninguno ha superado en importancia al reciente descubrimiento de inscripciones latinas que posiciona a este santuario romano femenino como el más significativo de su clase en todo el territorio que ocupó el Imperio Romano.

El hallazgo de 120 inscripciones latinas sin precedentes

La campaña de investigación finalizada en junio de 2026 ha producido un resultado extraordinario: la identificación de 120 inscripciones latinas grabadas en las paredes del santuario romano femenino. Este descubrimiento representa un aumento de casi ocho veces respecto a los apenas quince grabados que se conocían con anterioridad. Las universidades de Alicante y Zaragoza, instituciones líderes en este proyecto denominado DONARQ, han confirmado que la mayoría de estas inscripciones corresponden a los dos primeros siglos de nuestra era, período fundamental para entender la historia religiosa romana.

La magnitud del hallazgo no reside únicamente en el número de inscripciones descubiertas. Lo verdaderamente revolucionario es que Cova Dones se posiciona ahora como el conjunto de inscripciones latinas más numeroso jamás encontrado en una cueva-santuario del Imperio Romano. Mientras que otros santuarios similares distribuidos por todo el territorio conquistado por emperadores como Trajano y Augusto conservan varios grabados, ninguno se aproxima a la cantidad y calidad de registros encontrados en este santuario romano femenino valenciano.

Un santuario dedicado al culto femenino y la diosa Domina

El análisis detallado de las inscripciones latinas ha permitido a los investigadores reconstruir aspectos fundamentales sobre la función y uso del santuario romano femenino. Entre los hallazgos más significativos destaca la identificación de cinco inscripciones votivas que hacen referencia a una deidad venerada bajo la denominación de «Domina», que literalmente significa «la Señora». Esta advocación religiosa demuestra que las mujeres romanas participaban activamente en un culto específico y organizado dedicado a esta divinidad.

Los expertos también han identificado en tres de las inscripciones la palabra «MALACI», una advocación completamente inédita hasta el momento para designar a una diosa desconocida en los registros arqueológicos previos. Los investigadores sugieren que esta advocación podría estar relacionada con elementos naturales como el agua, aunque el análisis definitivo de su significado continúa en proceso. El equipo científico dirigido por Virginia Barciela y Aitor Ruiz-Redondo trabaja constantemente para interpretar correctamente estas referencias religiosas antiguas.

Evidencias de un culto organizado y sistemático

La concentración geográfica de las inscripciones en una zona muy específica de la cueva, alejada de la entrada principal, constituye una evidencia contundente de que el santuario romano femenino albergaba un culto altamente organizado y no simplemente visitas religiosas ocasionales. Los investigadores han determinado que la existencia de múltiples dedicatorias a la misma divinidad demuestra la existencia de prácticas rituales consistentes desarrolladas durante siglos en este espacio sagrado.

Artefactos y ofrendas que confirman la presencia femenina

Más allá de las inscripciones latinas, el santuario romano femenino ha proporcionado una cantidad considerable de artefactos que contextualizan el tipo de actividades religiosas realizadas. El equipo arqueológico ha recuperado dos anillos, una pulsera de época romana, vasos con forma de cáliz, fragmentos cerámicos antiguos y restos de fauna, pero el hallazgo más significativo lo constituyen las numerosas fusayolas encontradas en el yacimiento.

Las fusayolas son piezas cilíndricas utilizadas como contrapeso en los husos para trabajar con hilo y realizar tareas textiles. Su presencia abundante en el santuario romano femenino sugiere que se ofrecían como objetos votivos dedicados a la diosa Domina. En la antigüedad romana, las labores textiles estaban intrínsecamente asociadas al ámbito femenino, lo que refuerza la conclusión de que este espacio funcionaba como un santuario dedicado al culto de mujeres romanas. La combinación de nombres femeninos en las inscripciones latinas, el propio nombre de la cueva (Cova de les Dones, literalmente «Cueva de las Mujeres»), las ofrendas textiles y otros artefactos conforman un registro arqueológico coherente que apunta inequívocamente a la presencia activa de mujeres en este santuario romano femenino.

Contexto histórico y campañas anteriores

El proyecto DONARQ, iniciado en 2023 con financiamiento de la Generalitat Valenciana y respaldo de la British Academy, ha permitido investigaciones sistemáticas que han transformado la comprensión del santuario romano femenino y su contexto histórico más amplio. Durante 2023, los investigadores confirmaron que Cova Dones alberga el mayor conjunto de arte rupestre paleolítico del este peninsular, con más de cien pinturas y grabados cuya antigüedad supera los 24.000 años.

En 2024, las excavaciones revelaron la existencia de un santuario romano situado a más de 200 metros de profundidad dentro de la caverna. Posteriormente, en 2025, los arqueólogos analizaron más de cien espeleofactos, que son formaciones naturales como estalagmitas que fueron modificadas deliberadamente por poblaciones prehistóricas para propósitos rituales o funcionales. El descubrimiento de 2026 representa la culminación lógica de estos hallazgos previos, proporcionando evidencia definitiva sobre la importancia religiosa y social del santuario romano femenino durante la era imperial romana.

Significado científico y arqueológico del descubrimiento

El descubrimiento del santuario romano femenino en Cova Dones y sus 120 inscripciones latinas posee implicaciones profundas para la arqueología e historia antigua. Permite a los investigadores reconstruir con precisión las prácticas rituales específicas desarrolladas durante siglos en este espacio sagrado. El estudio conjunto de las inscripciones latinas y los materiales arqueológicos asociados ofrece un retrato detallado de cómo las mujeres romanas participaban en actividades religiosas formales y organizadas.

Este santuario romano femenino representa una ventana única hacia el papel activo de las mujeres en la religión romana provincial. Mientras que la mayoría de registros históricos enfatizan la participación de hombres en prácticas religiosas públicas, Cova Dones proporciona evidencia tangible de que las mujeres establecían sus propios espacios sagrados, desarrollaban cultos específicos y dejaban constancia escrita de sus creencias religiosas mediante inscripciones latinas meticulosamente grabadas en la piedra. El yacimiento continúa revelando secretos que enriquecen la comprensión de la experiencia religiosa romana y la vida cotidiana de las poblaciones que habitaron Hispania durante los primeros siglos de nuestra era.

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