MiDNI aprobado para votar en elecciones 29 de noviembre
La Junta Electoral autoriza MiDNI como medio de identificación válido en las elecciones del 29 de noviembre. Conoce cómo funcionará el sistema de verificación.

MiDNI ya es válido para identificarse en las urnas
La Junta Electoral Central ha dado luz verde al uso de MiDNI como método de identificación en los comicios del 29 de noviembre, eliminando las restricciones que pesaban sobre esta opción. Tras varios meses de incertidumbre respecto a cómo garantizar la autenticidad de los documentos digitales, las autoridades electorales han establecido el protocolo necesario para permitir que los ciudadanos acudan a votar únicamente con su teléfono móvil, siempre que cumplan con los requisitos técnicos exigidos.
Esta decisión representa un paso adelante en la digitalización de los procesos electorales españoles, permitiendo que MiDNI sea reconocido como medio de acreditación personal ante las mesas de votación. Sin embargo, el camino hacia esta aprobación ha estado repleto de obstáculos administrativos y preocupaciones sobre la seguridad del sistema.
Antecedentes de la suspensión y posterior autorización
El recorrido de MiDNI en el contexto electoral ha sido accidentado. En septiembre de 2025, la Junta Electoral Central aceptó inicialmente que los ciudadanos pudieran usar esta aplicación para identificarse. No obstante, el 26 de marzo de 2026, la institución suspendió bruscamente esta autorización debido a dudas fundamentales sobre cómo verificar la autenticidad de los documentos mostrados en pantalla.
La preocupación principal no radicaba en la validez legal del documento digital, sino en la posibilidad de que se aceptara cualquier información mostrada en el teléfono sin comprobar efectivamente que se trataba de credenciales genuinas y actualizadas. Para resolver esta incertidumbre, la Junta Electoral estableció en octubre una condición ineludible: que el Ministerio del Interior garantizara que todas las mesas electorales contarían con dispositivos capacitados para realizar esta verificación de forma segura.
Cómo funcionará la verificación con código QR
El sistema de identificación mediante MiDNI en las elecciones del 29 de noviembre operará a través de un mecanismo específico de código QR temporal. Cuando un elector acuda a depositar su voto, deberá generar dentro de la aplicación un código QR único que será válido únicamente en ese momento. Este código será mostrado ante los integrantes de la mesa electoral.
Los miembros de la mesa verificarán la autenticidad del código utilizando el sistema oficial de verificación disponible en la web del Ministerio del Interior. Para ello, necesitarán acceder al verificador digital desde un dispositivo con conexión a internet y cámara, capaz de leer el código QR generado por el elector. Este procedimiento garantiza que se está validando una credencial temporal y única, no una simple fotografía o captura de pantalla estática.
El Gobierno ha previsto un despliegue específico de equipos informáticos distribuidos entre todas las mesas electorales. La logística de envío y posterior recogida de estos dispositivos estará coordinada por Correos, según especifica el Boletín Oficial del Estado. Esta infraestructura es esencial para que el sistema pueda funcionar correctamente en toda la geografía electoral.
Requisitos previos para usar MiDNI en la votación
Quienes deseen utilizar MiDNI como forma de identificación en lugar del documento físico deben considerar varios requisitos técnicos y legales. En primer lugar, la aplicación necesita estar previamente activada y vinculada a un DNI en vigor. Esta vinculación requiere un proceso de alta que debe realizarse con anticipación.
Durante el acto de votación, la aplicación generará un código QR dinámico que será distinto en cada ocasión. Para que este código se genere correctamente, es imprescindible contar con conexión a internet en el momento de acceder a las urnas. No será válido mostrar una fotografía del documento, ni una captura de pantalla guardada previamente, puesto que el sistema está diseñado específicamente para validar credenciales actualizadas y temporales.
Conviene subrayar que este sistema se refiere únicamente a la identificación de los votantes, no al voto electrónico. Los electores seguirán votando de la forma tradicional, depositando su papeleta en las urnas. MiDNI solo simplifica la fase de acreditación de identidad ante la mesa electoral.
Alternativas de identificación que siguen siendo válidas
Aunque MiDNI está ahora autorizado, los métodos tradicionales de identificación continúan siendo completamente válidos y estarán disponibles en todas las mesas electorales. Los ciudadanos que prefieran acudir con su DNI físico podrán hacerlo sin ningún inconveniente. De igual manera, el pasaporte o el permiso de conducir con fotografía también son documentos aceptados para identificarse ante la mesa de votación.
Un dato importante es que estos documentos pueden estar caducados y seguirán siendo válidos para efectos electorales. Esto significa que los ciudadanos que cuenten con un DNI expirado no necesitan tramitar uno nuevo únicamente para poder votar. Esta flexibilidad es especialmente relevante para aquellos que no hayan realizado la renovación de sus documentos.
Consideraciones prácticas para los electores
Los electores deben tener en cuenta que la dependencia de un dispositivo móvil conlleva ciertos riesgos potenciales. La batería del teléfono, la disponibilidad de conexión a internet en el lugar de votación, o problemas técnicos puntuales podrían dificultar o impedir el uso de MiDNI en el momento del voto. Por este motivo, aunque la aplicación ofrece una alternativa cómoda y moderna, es recomendable llevar también un documento de identificación físico como respaldo.
La decisión de la Junta Electoral amplía significativamente las opciones disponibles para los ciudadanos sin modificar ni simplificar las garantías de seguridad del proceso electoral. La inclusión de MiDNI representa un avance hacia la modernización de los procedimientos electorales españoles, adaptándose a las nuevas tecnologías mientras se mantienen los estándares de transparencia y verificación que caracterizan a las elecciones democráticas en España.